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sábado, 22 de mayo de 2010

Murió Ada Cóncaro, maestra y leyenda de la cocina argentina

 Un sabor desolado tuvo ayer la sobremesa de la mejor gastronomía argentina, cuando por encima de los aromas se instaló la noticia de la muerte de Ada Cóncaro, una de las primeras chefs del país y fundadora –junto con su hermana Ebe– del mítico restorán Tomo I .

Nacida hace 76 años en Buenos Aires, en una familia italiana donde también cocinaban los hombres, Ada comenzó la carrera de Química en la UBA. En los ‘60 se trasladó a la Patagonia y se dedicó a la docencia de matemática.
Ya de regreso en Buenos Aires, comenzó con Ebe a preparar postres y repostería fina , que ofrecían a restaurantes y confiterías. Con las primeras ganancias abrieron una casa de té en Monroe y Montañeses, el primer Tomo I.
Los mismos comensales fueron llevándolas a ampliar el menú, con apenas dos hornallas y un grill .
“Los platos de mi casa, un poco más elaborados”, definiría más tarde Ada. Sin embargo, aquellas preparaciones delicadas tenían ya una impronta innovadora , como la unión de lo salado y lo dulce.
Desde 1983, Tomo I funcionó en Avenida Las Heras, cerca del Botánico. Allí, la chef se hizo legendaria : cuando se impuso la nouvelle cuisine, Ada Cóncaro ya llevaba muchos años trabajando con matices y sutilezas , e ingredientes que, como el cordero, se pondrían de moda muchos años después. Así recibió las principales distinciones de la gastronomía local e internacional.
Mujer de una formación muy amplia, con una infrecuente lucidez para ver el horizonte cultural y político más allá de sus cacerolas y más acá de sus comensales, subió aún otro escalón en 1994, cuando sumó Tomo I al proyecto cinco estrellas del Hotel Panamericano. Años después condujo varios ciclos para la señal elgourmet.com.
Ya con su hijo Federico Fialayre (tuvo una hija y otro hijo más), y siempre con Ebe como brazo derecho, Ada continuó dedicando meses a probar cada plato del nuevo menú, y seguía eligiendo verduras y supervisando despachos . En 2009 dejó el centro de la cocina a Federico, mientras celebraba con un festival de degustación sus 40 años entre fuegos.

Info sociedad clarín

sábado, 2 de mayo de 2009

Anthony Bourdain



Anthony Bourdain es un veterano de 28 años de la cocina profesional, habiendo trabajado como lavaplatos, cocinero y chef línea en lugares bueno, malo y horrible - la mayoría de ellos en la ciudad de Nueva York.

Bourdain nació en la ciudad de Nueva York y fue en un viaje de vacaciones en su juventud a Francia con su familia que su amor por la comida se despertó. Él se encontraba en un bote de un pescador de ostras y probó su primera ostra; desde entonces, ha viajado por el mundo en busca de comida, buena o mala, y ha compartido sus resultados con el público.

Estudió en Vassar College, trabajó por un tiempo en restaurantes de comida marina de Provincetown, Massachusetts, y se graduó en el Instituto Culinario de América antes de hacerse cargo de cocinas en el Supper Club de Nueva York, One Fifth Avenue y Sullivan's. Su trabajo ha aparecido en The New York Times, The Times, The Observer, Scotland on Sunday, The Face, Limb by Limb, Black Book, y el The Independent, y es una autoridad contribuyendo en la revista Food Arts magazine. También fue chef ejecutivo en Brasserie Les Halles


"Toda mi vida, la cocina ha sido el control. Viajar y comer son acerca de dejar que las cosas sucedan."
- Anthony Bourdain - Anthony Bourdain

sábado, 5 de julio de 2008

Preguntas a un Maestro de cocina

Si tiene la posibilidad, no deje de hacerle estas preguntas a un Chef:

1-Hace cuanto tiempo trabaja en gastronomía?

2-Cuanto tiempo lleva ser un buen jefe de cocina?

3-Se puede llegar a ser chef de Cocina, siengo autodidacta, sin haber pasado por Institutos de gastronomía?

4-Que es lo que observa, cuando un aspirante a cocinero va a buscar trabajo?

5-Las últimas tres veces que despidió a cocineros, porque lo hizo?

6-Que es preferible, tomar a un pastelero, que no haga un muy buen tiramisú, pero sepa trabajar en equipo, o a un pastelero, que haga un muy buen tiramisú, pero que no le interese trabajar en equipo?

7-Si se presenta un buen cocinero, por una vacante, pero es desorganizado y no le gusta limpiar, usted lo toma?

8-Si un chef se formó en un Instituto gastronómico durante dos años, y comienza a trabajar, ya no tiene necesidad de seguir estudiando?, o la capacitación, es algo constante?

9-En la cocina, como hace para que todos lo respeten?

10-Se puede llegar a ser un buen Chef, sin humildad, y sin dejarse dirigir?

11-Es preferible, siempre elegir el trabajo que paguen el mejor sueldo?, o elegir un trabajo priorizando el buen clima de trabajo y las posibilidades de progreso, aprendizaje?

12-Cual forma le gusta que un cocinero le pida trabajo en su cocina:
Tratando de comunicarse con usted, enviando por mail un curriculum al Gerente del restaurant, enviando por correo el curriculum al Gerente , llevando personalmente el curriculum.

13- Que piensa de los Chefs, recién recibidos de escualas de gastronomía?

14-Permite a sus cocineros, "durante el trabajo", enviar mensajes de texto, tomar gaseosas, fumar o ir al baño cuando quieran?

15-Porque se dedicó a la gastronomía?

16-Que piensa de los nuevos cocineros?

17-Que diferencia nota entre los cocineros recién recibidos, con los que tienen mayor experiencia?

sábado, 5 de abril de 2008

El chef Ferrán Adrià se anima a competirle al vino

El célebre cocinero catalán, dueño del restaurante El Bulli y famoso por sus inventos culinarios, lanza una cerveza para acompañar las mejores comidas.
De Ferrán Adrià se puede esperar cualquier cosa en materia de innovaciones gastronómicas. Es famoso por haber introducido el concepto de deconstrucción en la alta cocina, que consiste en separar los ingredientes de un plato para presentarlo de otra manera, de tal forma que el aspecto es totalmente distinto pero el sabor es el mismo, y por utilizar nitrógeno líquido en varias de sus creaciones.

Pero en esta ocasión, el célebre chef catalán la emprende contra el vino y lanza una nueva línea de cervezas para acompañar los platos más sofisticados. La Estrella Damm Inedit, tal el nombre de la nueva bebida, es una cerveza super premium, elaborada con una mezcla especial de maltas de cebada y trigo y aromatizada con cilantro, piel de naranja y regaliz.

El objetivo de Adrià es que la cerveza deje de ser considerada una bebida que sólo puede acompañar aperitivos y comidas informales, para disputarle el lugar de privilegio a los vinos, tanto tintos como blancos, y por qué no, también espumantes a la hora de hacer un brindis.

miércoles, 2 de abril de 2008

Cómo es trabajar de cocinero

Ser Chef es como un rango. Pero lo más importante es ser cocinero, así que primero hay que capacitarse bien y trabajar mucho. No sólo hay que ser creativo, sino también es muy importante la organización en la cocina.

Ramiro Martínez es el Chef Ejecutivo del Abasto Plaza Hotel y un referente a la hora de dar consejos para quien se inicia en esta carrera apasionante: “Primero, que estén bien concientes del paso que van a dar, es una profesión sacrificada en cuanto a cantidad de horas de trabajo. El título no asegura experiencia. Hay que tener el “Bichito” de aprender y ganas de capacitarse. Todos somos aprendices con mayor o menor CV”.
A su juicio, se debe tener pasión y paciencia. “Esta profesión es larga y necesita mucha dedicación. Veo que muchos chicos empiezan la carrera y ya quieren ser Chefs. Ser Chef es como un rango. Pero lo más importante es ser cocinero, así que primero hay que capacitarse bien y trabajar mucho. No sólo hay que ser creativo, sino también es muy importante la organización en la cocina.
Martínez aconseja capacitarse constantemente, leer, hacer cursos, si es posible viajar para conocer otras cocinas. Lo fundamental: humildad y voluntad.
¿Cómo fuiste creciendo en tu carrera?
Trabajando muchas horas, haciendo lo que me gusta y siempre queriendo aprender algo nuevo…las puertas se fueron abriendo.
¿Dónde se puede empezar a trabajar?
Pasantías, golpear puertas, presentarse, decir que uno quiere trabajar…
¿Cómo fue que elegiste la carrera de Cocinero (Chef)?
Digamos que fue algo natural, ya que siempre me gustó cocinar y ya, desde que tengo 11 años, en mi casa me preparaba la comida. También, haber viajado desde chico a otros países, el hecho de haber conocido otras culturas. Nunca me voy a olvidar, una vez con mi familia en Madrid, en uno de esos típicos bares, donde se servían frutos de mar, el cantinero me ponía la langosta viva sobre el mostrador y yo me asustaba, al verla con esas pinzas, pero tengo el recuerdo de su sabor.
¿Dónde te formaste?
Me formé, principalmente, en el Restaurant Catalinas, de Ramiro Rodriguez Pardo. Comencé como Pasante y él me becó para que hiciera la carrera que en ese entonces se llamaba “Especialización para Cocineros” de Buenos Aires Catering, que duró dos años y lo cursé en la Planta de Ezeiza, hoy de “Bue Trainee”.
El inicio con él fue así: primero hablé con César, el hijo de Ramiro. Él me lo presentó. En ese mismo instante de la primera entrevista, sin conocerme, me dijo: “Empezá mañana”.
¿Cuál fue tu primer trabajo en la Cocina?
Mi primer trabajo fue en un restaurant francés, que hoy ya no existe. Quedaba en la Calle Arcos y Monroe, se llamaba “La Chaumiere”. Eran de tres hermanas…Y hacían cocina de campiña francesa. Yo comencé como aprendiz, por su puesto. Y me dedicaba a ayudar a preparar los postres y las entradas. Lo primero que aprendí allí fue la elaboración del paté y el bavaroise de frutilla. Estaba al lado de la casa de un amigo, así que un día golpeé la puerta y pedí hablar con la dueña, les dije que yo quería empezar a aprender a cocinar y a trabajar para ello. Tuve la suerte que ellas estaban buscando un ayudante, se jugaron por mí, y siempre les voy a estar agradecido. Así fue cómo empecé en este oficio.

¿Quiénes fueron tus maestros en el arte de cocinar?
Tuve dos, el primero, Ramiro Rodríguez Pardo, con el cual hoy tengo una amistad y lo veo seguido, ya que también hacemos algunas cosas juntos. El otro es Félix Munwyler, que fue el Director de la Planta de B.A.C. durante muchos años y hoy día está trabajando en la Planta de Shangai, y suelo escribirme tres o cuatro veces al año.

El chef francés Alain Ducasse obtiene 14 estrellas michelin

El chef francés Alain Ducasse es el único en el mundo que posee nada menos que 14 estrellas Michelín, sus restaurantes son sin duda un referente mundial dentro del mundo gastronómico. Este gran chef, regenta 20 restaurantes en todo el mundo, además de otras propiedades dedicadas a la gastronomía como un centro de formación culinaria.
Hay unas declaraciones que creemos son dignas de este gran chef, nos indica que él no es quien está al frente de la cocina de todos sus restaurantes, sino que a modo de director de orquesta, las dirige. Estas declaraciones demuestran que las merecidas estrellas son fruto de una colaboración de todo el equipo, a diferencia de algunos otros chefs que marcan su exclusividad.

Las estrellas Michelín que este gran cocinero ha acaparado son sin duda fruto del trabajo colectivo de todo su equipo. A continuación, mostramos los restaurantes y sus correspondientes estrellas.
Las estrellas Michelin de Ducasse:
Triple estrellas a sus restaurantes gastronómicos: Louis XV (Mónaco), Plaza –Athenee (París) y Essex House (Nueva York) , y una estrella respectivamente de la Batisde de Moustiers (sur de Francia) y el Bar & Boeuf (Mónaco).Una estrella para: La Hostellerie delÄbbaye de La Celle (sur de Francia), le Relaisdu Parc (Paris) y Benoit (Paris).

domingo, 30 de marzo de 2008

Mauro Colagreco, primer cocinero argentino en recibir una estrella Michelin

Mauro Colagreco

Nació en La Plata, llegó a Francia sin hablar francés y a los 31 años es el primer cocinero argentino distinguido con una Estrella Michelin, el reconocimiento más prestigioso de la gastronomía. Tiene un restó propio en la Costa Azul, donde cocina langostinos con flores, aunque su plato favorito es el asado.

Allô. Mirazur…”, así atiende Mauro Colagreco, chef de uno de los sitios más exclusivos de Francia y recientemente distinguido con una estrella por la publicación gastronómica más prestigiosa del mundo: la Guía Michelin.

Habla, por supuesto, de su flamante Estrella Michelin –que él pronuncia con correcta fonética francesa “mishelán”–, un símbolo que corona, de 1 a 3, a los mejores restaurantes del mundo. Es la primera vez que un cocinero argentino la recibe.

Mirazur abrió hace apenas un año y está ubicado en Menton, una villa próxima a Mónaco ubicada sobre la Costa Azul. Pero su mentor cuenta que al principio no fue fácil: “Decidimos venir en el año 2000 con Daniela, mi mujer, porque yo quería seguir estudiando cocina. Pero no conocíamos el idioma y nos trataban mal, nadie nos quería alquilar un departamento por ser argentinos. Fue muy duro”, relata Mauro, que antes de dejar Buenos Aires trabajó en Catalinas, Mariani y Azul Profundo. Después de mucho intentar, entró a la cocina francesa por la puerta grande. “Me contacté con el Liceo de la Rochelle y me dijeron: ‘Mejore su francés antes de venir’. Les respondí: ‘En septiembre nos vemos’, y lo hice. No me olvido más: era mediodía y yo todavía tenía un acento terrible. Para sacarme los nervios, tomé un par de copas de vino y ‘parlé’ perfecto. Estudié un año ahí y me ofreció trabajo Bernard Loiseau, un chef que tenía 3 estrellas. Desde entonces, no paré”, recuerda.

–¿Y cómo cumpliste el sueño del restaurante propio?
–Estaba buscando locación y me dijeron que había una disponible sobre el Mediterráneo. Cuando llegué, eran cuatro pisos con vista al mar y 5.800 metros cuadrados. Pensé: “Es demasiado”, pero el dueño, un millonario inglés, me ofreció que lo alquilara a buen precio y me enganché como loco. ¿Famosos? Vinieron muchos, pero soy un desastre para recordar los nombres, sólo reconocí a Silvio Berlusconi.

Mauro empieza sus tareas a la madrugada y termina pasada la medianoche. Entre las especialidades de Mirazur hay, por ejemplo, langostinos con flores y hierbas salvajes cocidos con caldo japonés ,y cordero con puré de piñones y mini zanahorias. Un menú degustación cuesta 75 euros y por 90 se puede acceder a la “carta blanca”. “La llamamos así porque el comensal llega y no sabe qué va a comer, se deja llevar. Le preguntamos si es alérgico, si hay algo que no le gusta, y programamos doce platos que varían de acuerdo con lo que encontramos fresco en el mercado”, explica este chef premiado por la textura y el sabor de su cocina, quien reconoce que “la estrella sólo es un diploma; ojalá fuera un cartel luminoso”.

Mauro Colagreco nació en La Plata el 5 de octubre de 1976. Es hijo de una escribana y un contador, y siguió el mandato de entrar a la universidad para estudiar Ciencias Económicas. “Fui tres años y recursé tanto que decidí anotarme en el Colegio de Cocineros del Gato Dumas, donde me recibí hace siete años. El tema de la comida viene de familia: somos tanos gorditos y a mi viejo le encanta cocinar. Su especialidad es el strudel y cuando viene lo hace para el restaurante. Es un crack”, asegura sazonando su lenguaje culinario con una pizca deportiva, otra constante de su vida: “Durante años jugué al rugby y para mi cumpleaños me regalaron entradas ver el partido de Los Pumas contra Escocia. Fue increíble”.

–¿Volverías a la Argentina?
–No, ya me adapté y cada vez que vuelvo me siento raro. Sí me interesaría desarrollar algún negocio allá. En Argentina hay que trabajar más sobre los productos autóctonos, como ciertos pescados de río, frutas y verduras.

–¿Supiste qué precios alcanzó el tomate aquí?
–¡Sí, qué locura! Esa es una de las diferencias con la cocina francesa: acá se respeta la temporada de cada producto y sólo se eligen los de estación.

–Pregunta obligada: ¿quién cocina en tu casa?
–Mi mujer. ¡Hace unos fideos con tuco geniales! Pero, entre todas las comidas, yo sigo eligiendo el asado.

Escoffier, padre del arte culinario moderno

Auguste Escoffier inventó un concepto de comida, tiempos de preparación, tiempos de comer y digestión


El 28 de octubre de 1846, en un pequeño pueblo cerca de Niza, llamado Villeneuve Loubet, nació George Auguste Escoffier. Criado en un ambiente familiar humilde, Auguste era conocido como un hombre de buen humor, fuerte y placentero.

A la edad de 12 años fue a la escuela local. El entusiasmo que mostró por la pintura le dio la oportunidad de interpretar la belleza a su alrededor y parecía indicar la vocación de un artista. Auguste amaba y admiraba a su abuela, quien fue uno de los factores determinantes para su futuro. Fue tal vez durante el juego en la cocina de la abuela que nació el deseo de dedicar su vida a la creación de delicatessen artísticas.

A los 13 años, Auguste fue llevado a Niza, donde su tío había establecido Le Restaurant Français”, un lugar que duró hasta 1910. La vida en la cocina era muy dura en esos días y el tío de Escoffier no le concedió ningún trato especial. Aparte de ayudar en la cocina, Auguste tuvo que ayudar en la casa, seleccionando y comprando las provisiones y organizando el servicio.

Cuando Escoffier tuvo 19 años, el dueño de Le Petit Moulin Rouge, el restaurante de moda de París, lo “descubrió” durante una estadía en Niza y lo invitó a sumarse a su equipo. Allí se quedó el joven Escoffier hasta que fue llamado a la guerra entre Francia y Prusia, donde sirvió como jefe de cocina.

No hay duda de que fueron esos días de guerra los que forzaron a Escoffier a pensar muy seriamente en la necesidad de preparar comida preenvasada. Era el primer chef en estudiar a fondo la técnica de envasar carne, vegetales y salsas. Después de la guerra, volvió a Le Petit Moulin Rouge donde mantuvo su cargo hasta 1870.

Siguieron varios grandes trabajos desde el Palais Royal hasta La Maison Maire, ambos en París y en 1880, se casó con Delphine Daffis, la hija de un editor. Desde 1886 hasta 1934, Escoffier publicó una media docena de libros sobre la cocina. Su trabajo escrito es sin duda la obra de un hombre muy adelantado a su propio tiempo.

En 1884 se convirtió en el director de cocina del Grand Hotel en Monte Carlo y durante los próximos seis años dividió su tiempo entre el Grand Hotel en invierno y el Hotel Nacional en Lucerna, Suiza, durante el verano. Fue allí donde Escoffier conoció a César Ritz quién era originario de un pequeño pueblo en los Alpes suizos. Ritz había empezado como ayudante en un hotel y muy rápidamente subió la escalera hacía el Hotel Management. El entendimiento y trabajo en equipo entre Ritz y Escoffier iba a traer los cambios más significativos al desarrollo moderno de la industria hotelera.

En 1890, Ritz y Escoffier fueron llamados al Hotel Savoy en Londres como gerente general y gerente de restaurant respectivamente. El éxito fue más allá de la imaginación. De esta sociedad surgieron hoteles en todas partes del mundo, incluyendo el Savoy y Carlton en Londres, los hoteles Ritz en París, Londres, New York, Montreal, Philadelphia y muchos otros. Consecuentemente los nombres Ritz y Carlton se convirtieron en sinónimos para calidad y altos estandartes de comfort .

César Ritz y Auguste Escoffier, cada uno en su esfera, organizaron equipos de trabajadores de primera clase, quienes salieron a todas partes del mundo, haciendo famosa la cultura hotelera francesa. Escoffier disfrutó de poderes muy amplios y su presencia en las cocinas fue requerida varias veces por día. Las expectativas de su clientela exigente hicieron que Escoffier inventara todo un concepto de comida, tiempos de preparación, consideración de tiempos de comer y digestión, etc.

En 1898, Escoffier y Ritz abrieron el Hotel Ritz en París, que fue el más moderno de su tiempo. Tenía luces eléctricas y baños privados en cada habitación. La cueva de vinos alojó cuatro mil botellas de vinos selectos y otra cueva de reserva, a pocas cuadras del hotel, albergó a otras 180 mil botellas.

En 1899, se abrió el Carlton Hotel en el corazón de Londres. Las cocinas, administradas por Escoffier, y con un equipo de 60 cocineros, eran organizadas para servir menús A-la-carte , una práctica introducida por primera vez en el Carlton. El equipo Escoffier-Ritz se deshizo en 1901 cuando Ritz tuvo un ataque de nervios que lo llevó a la muerte en 1918. Escoffier se quedó en el Carlton hasta 1919.

En 1902-03 se publicó el primer libro Guía Culinaria, una obra increíble de unas cinco mil recetas y guarniciones. En 1904, la línea de barcos Hamburg-Amerika Line, decidió introducir un servicio A-la-carte en sus buques. Escoffier fue invitado a planificar las cocinas y los restaurantes fueron llamados The RitzCarlton Restaurants.

A bordo del barco “Emperador”, poco antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial, se cuenta que el mismo emperador Guillermo II fue tan impresionado con el trabajo de Escoffier que se dirigió a él y le dijo: “¡Yo soy el emperador de Alemania, pero usted es el emperador de los chefs !”.

A la edad de 73 años, Escoffier decidió retirarse a Monte Carlo y en 1920, el comandante de la Legión de Honor y director de Educación Técnica otorgó a Escoffier la Orden de “Oficial de la Legión de Honor” y en ese momento se convirtió en el primer chef en ser honrado.

Auguste Escoffier murió el 12 de febrero de 1935 a la edad de 89 años en Monte Carlo y su nombre sigue siendo sinónimo de la cocina moderna hasta el presente.


(Reto Leder es director de Desarrollo para América Latina de Hotelconsult “Cesar Ritz” University de Suiza e Iliana Cebamanos es directora general de Grupo Cebasa, Panamá)

Ferran Adrià

Ferran Adrià Acosta, barcelonés de 40 años, es, para mucha gente, el mejor cocinero del planeta. Y si no es el mejor para todos, nadie se atreve a discutir que es el más creativo y revolucionario: el hijo de un estucador que rechazó estudiar empresariales para vivir la aventura de la hostelería veraniega en casas de comidas costeras y bares de tapas dudosos. Durante el servicio militar en la Armada de Cartagena, aceptó la propuesta de un amigo para ingresar como pinche en El Bulli, un restaurante prestigioso del cual no había oído hablar hasta entonces y que él ha situado, dos décadas después, en primera fila mundial y en el establecimiento más mitificado de España.

Profesional autodidacta, obseso del trabajo, hombre sencillo poco dado a la soberbia, algo tímido, afectado de una ligera tartamudez, con vocación didáctica y cerebro en constante ebullición. Un chef, cuyos hallazgos están siendo imitados o adaptados en todo el mundo pero que imparte su doctrina y recibe a sus fieles tan sólo siete meses al año, en su santuario del litoral gerundense, la inaccesible Cala Montjoi de Roses, ungido con tres estrellas en la Guía Michelín.

Sus recetas rompen esquemas y construyen un universo de sabores, texturas y sensaciones insólitas, jugando con las combinaciones: crudo-cocido, dulce-salado, duro-blando, frío-caliente. Los alimentos cambian de color, de forma y de consistencia. Gelatinas calientes, sorbetes salados, sistemas de cocción futuristas, espumas inverosímiles... Cada plato ha de comerse de una forma determinada. Cada bocado es un juego. El resultado es una experiencia que no deja a nadie indiferente. Pero para llegar hasta aquí ha pasado muchas horas en su cocina, mejor dicho, en su laboratorio, en el que trabaja los cinco meses que cierra El Bulli y donde jugando con las materias primas ha llegado a inventar la cocina de la deconstrucción que, según él, “consiste en utilizar y respetar armonías ya conocidas, transformando las texturas de los ingredientes, así como su forma y temperatura”.

Es un hombre incansable y su imaginación parece no tener límites. Además de crear todos los años una nueva carta para el restaurante que dirige junto a su socio Juli Soler, ha creado El Bulli Catering, para ofrecer algo distinto a banquetes y recepciones; es asesor de [La Terraza del Casino] de Madrid y el restaurante [La Alquería], dentro del hotel de lujo Hacienda Benazuza, en San Lúcar La Mayor (Sevilla). Aquí se preservan sus mejores recetas y cualquiera puede pedir el plato estrella de un determinado año. Y todavía no ha acabado su lista de ideas y proyectos, algunos de ellos ya materializados y otros muchos camino de serlo. Es el creador del concepto nhube , espacios en los que se combina gastronomía, descanso y ocio; de la fast-good, comida rápida de calidad; del bulliolor, ambientadores para determinadas comidas; del espesso, un café sólido...

El Bulli, un restaurante avalado por tres estrellas de la Guía Michelín, abre sólo siete meses al año y todas sus reservas se agotan de una temporada a otra. El culpable, su jefe de cocina, Ferrán Adrià, considerado el mejor ‘chef’ del mundo y el artífice de la revolución de la cocina del siglo XXI. Este creador catalán de sabores y texturas ha inventado, además, nuevos conceptos de restauración que están abriendo nuevos caminos en el mundo de la gastronomía.

Ferrán Adrià: "Hoy, con los progresos de la comunicación, la cocina ya no es un monopolio europeo o americano". "El mundo es grande. China, Japón, Brasil... el futuro nos permitirá compartir las culturas. Es lo contrario de la globalización"
He de confesar que su declaración me ha hecho pensar. Todavía hoy cocinamos muchas veces pensando en la receta de la abuela, aferrados a gustos y sabores que nuestra medio nos impone. Aunque soy partidario de profundizar en la ortodoxia del lugar, cada vez que viajo a un continente diferente me admiro de la riqueza que a modo de patrimonio de la humanidad tenemos a nuestra disposición y disfrute.
Algunos de los últimos países que hemos visitado México, Chile y Perú son un buen ejemplo de este patrimonio y del potencial que se nos abre, especialmente dentro de una misma lengua y de una tradición de relaciones culturales e históricas.

domingo, 23 de marzo de 2008

ANTONIO CARÉME (1783-1833)

El Cocinero de Reyes y la Gastronomía de su Tiempo

1783. Nace el Rey de los Cocineros. Marie-Antoine Carême en la Rue du Bac, en París, en el seno de una mísera y extensa familia (las fuentes hablan de entre 10 y 15 hijos del matrimonio Carême), mantenida por su padre, estibador en los cercanos muelles.
1793. Antonio Carême contaba 10 años, su padre le invitó a un almuerzo en un restaurante de la Barrière du Maine y lo abandonó a su suerte, explicándole la difícil situación de la familia y alentándole para que se abriera camino en la vida.
Nace en Wesel, Alemania el 10 de Abril de 1792 un ilustre contemporáneo de Carême, el Barón Eugenio de Vaerst, sería un gran el escritor y gastrónomo, hijo de un oficial del ejercito también tuvo una formación militar. En 1811 fue nombrado teniente y bajo el mando del general York participo en la campaña rusa. Intervino hasta 1815 en las guerras de liberación contra Napoleón, al termino de las mismas y como capitán de la Guardia Prusiana se dedica al estudio de las artes y la literatura, fue gran amigo de Goethe. En 1836 publica el libro por el cual será reconocido en la historia de la Gastronomía, su obra se titula “La Perspectiva del Caballero. Manual de futuros derrochadores” y firma bajo un seudónimo Chevalier de Lelly, y dedica la obra a sí mismo “ A mi querido amigo y primo Eugenio, Barón de Vaerst.”
1797. Cuando Carême tenia 14 años el celebre Baltasar Grimod de La Reynière, organiza en su casa un “Jurado degustador”, reúne todos los martes a doce de sus conocidos, todos entendidos en cuestiones gastronómicas, siguiendo reglas muy severas calificaban y comentaban todo tipo de alimentos: platos de los principales restaurantes, vinos, licores, embutidos, conservas, quesos, aves, pasteles, verduras, frutas, etc.
Siguiendo un riguroso protocolo, el jurado emitía un “certificado de legitimación”, al poco tiempo este jurado se volvió famoso y todos los establecimientos relacionados con la comida, se esforzaban en lograr una calificación favorable, que era una gran publicidad para sus productos. Grimod como secretario de la Sociedad, redactaba y firmaba el mismo los certificados, alcanzando con ellos gran notoriedad, poder e importancia. Esta practica de calificación de la calidad, daría origen a la celebre publicación Almanach des Gourmands.

1799. Carême, descubre y perfecciona sus talentos e instintos para la cocina, a los 16 años, entra a trabajar de aprendiz en Chez Bailly, el pastelero más importante de París. La habilidad y disposición del joven Carême no pasan desapercibidas para su patrón, que le anima y autoriza para que, cuando no haya excesivo trabajo, acuda a la sección de grabados de la Biblioteca Nacional y examiné los diseños y grabados arquitectónicos que allí se custodiaban. Carême no sabía leer ni escribir, y aprende solo.
Este mismo año el francés Phillippe Lebon, patenta la estufa y cocina a gas.
1800. Carême, El joven cocinero inicia la moda de la grande Cuisine. Durante toda su fructífera vida profesional es el fijador de los fondos y salsas que son la base de la cocina actual. Combatió con denuedo lo que él consideraba prácticas abominables de la cocina del “Antiguo Régimen”, como el uso abusivo de especias y las mezclas de carne y pescado en un mismo plato. Es posible considerar a Carême un precursor de la dietética y la lógica en la nutrición.
Defiende la presencia de los potajes como inicio imprescindible de todas las cenas, elimina los excesos grasos, e intenta conseguir un equilibrio calórico en sus menús. Cuando estuvo al servicio del futuro Jorge IV de Inglaterra consiguió mejorar su quebrantada salud aplicando estos principios a la mesa del regente.
Otro aspecto muy importante es su gusto decorativo: Carême pretende que la comida satisfaga tanto a la vista como al estómago. Su gusto por la decoración no se limita a la belleza cromática de platos; la desarrolla hasta el punto de diseñar en papel espectaculares montajes o diseñar personalmente las vajillas, encargándolas a los más importantes productores de Europa.
1801. Carême, en 1801, contando 18 años, deja la pastelería Bailly y entra de chef en otra pastelería, la de los herederos de Gendron. Este nuevo trabajo le permitía realizar los "extraordinarios" o "extras", que consistían en ejercer de refuerzo en los grandes banquetes que se daban en París.
En 1802 deja la pastelería y se dedica sólo a los "extras", y en 1804 abre una pastelería propia en la Rue du Paix. En este período, que va de los años 1803 a 1814, Carême continúa con sus innovaciones en la pastelería, y se perfecciona de manera extraordinaria en el arte de la cocina, trabajando junto a los grandes cocineros de la época. Aquellos a los que el propio Carême considera sus maestros son: Lannes para los manjares fríos, Richaud para las salsas, y sobre todo, Bouchet, el cocinero de Tayllerand y Laguipierre, cocinero de Murat.
1802. El fino gastrónomo Brillat-Savarin comenta sobre el azúcar y dice que mezclada con el vino, produce un cordial, un restaurador tan reconocido que, en algunos países, se rocían con él los asados que se sirven a los recién casados en su noche de bodas. Prosigue, “el azúcar mezclada con el alcohol produce licores espirituosos, inventados, como es sabido, para robustecer la vejez de Luis XIV, y que, adueñándose del paladar por su energía y del olfato por los gases perfumados que lo acompañan, forman el non plus ultra de los placeres del gusto. Es rigor en las bebidas de moda como el ponceh, el negus y el slillabub.
1803. Clásico de la Gastronomía. Grimod de la Reynière publica “L’almanach des Gourmands”, que venía a ser como la actual “Guía Michelín”. Acaba de inventarse la palabra “gastronomía”. Sus ocho tomos constituyen una Biblia de los paladares eruditos. El mismo autor en los próximos años editó el Journal des Gourmands et des belles, que tiene como subtitulo L´epicurien francais. Uno de los principios de este gran escritor es el siguiente: “La mayor cualidad de un experto en gastronomía, un verdadero paladar fino, es no comer nunca mas de los que pueda digerir naturalmente y no beber mas de los que pueda soportar su ecuanimidad”.
1803. Conservas en Envases de Vidrio. El Directorio bajo el mandato de Napoleón ofreció un premio de 10.000 francos a aquella persona que pudiera preservar alimentos con independencia de la climatología y en 1803 Nicolás Appert obtiene el premio tras la aprobación del Consejo de Salud de Brest.
1805. Restaurantes. Con Napoleón como emperador, ya funcionan en París más de 500 buenos restaurantes. El Palais-Royal de propiedad de los hermanos Very, es uno de los más famosos, su menú presenta: 12 potajes, 24 entremeses, 15 entradas de buey, 20 platos de vaca, 12 de pastas, 24 de pescado, 15 de asado, 50 platos ligeros y 50 postres. “Además, el venturoso gastrónomo puede rociar todo esto con treinta clases de vino a elegir, por lo menos desde el Borgoña hasta el Tokai o el Cabo. También se puede disfrutar de veinte o treinta licores aromáticos, sin contar el café y los combinados, tales como el ponche, el negus, el sillabud y otros semejantes”. Esta es la descripción del restaurante de los hermanos Very que se publica en la obra enciclopédica de Brillat-Savarin. Este restaurante existió hasta 1869, cuando fue fusionado a un restaurante vecino “Le Grand Vefour”.
1806. Nuevos conceptos en la gastronomía. El servicio y el contenido sufren una importante modificación la impone en París el príncipe Kourakin, embajador del Zar Alejandro I, cuando se implanta el menú a la rusa o lo que es lo mismo, las actuales cartas de los restaurantes, sirviendo un plato tras otro siempre por la izquierda y retirándolo por la derecha, hasta entonces se había comido a la española que era introduciendo en primer lugar los alimentos más suaves (no debemos entender por esto que es como los entremeses o aperitivos que conocemos), para hacer el cuerpo, para seguir con los más fuertes y terminar con otros suaves o posteriormente a la francesa, donde se ponía toda la comida en la mesa a la vez y el comensal tomaba a su antojo aquello que más le gustara y que tomaba a modo de buffet.
1807. Jean Antoine Chaptal, escribe su famosa obra: el arte de producir vinos. Plantea el método denominado “chaptalización” en su nombre, consiste en añadir azúcar durante el proceso de fermentación de los vinos.
1809. Nace en Meaux, Francia, Alexis Soyer, uno de los grandes cocineros de la historia, fue protagonista de numerosas aventuras donde se turnan la fortuna y la desgracia.
1810 – 12 de Octubre. Oktoberfest de Munich. El príncipe Luis, más tarde proclamado rey Luis I., Se casó con la princesa Teresa de Sajonia y Hildburghausen. Invitaron a la boda a toda la población de Munich. La fiesta se organizó en un prado en las afueras de la ciudad. Ese lugar se nombraba Theresienwiese (Prado de Teresa) en honor de la novia. La fiesta de la boda terminó con una carrera de caballos. Entonces la familia real decidió que aquella carrera debía repetirse cada año, iniciando así la tradición de las Oktoberfeste (fiestas de octubre. Desde aquellos tiempos la Oktoberfest se ha convertido en la fiesta popular más grande del mundo, recibiendo visitas desde todo el planeta. Y porque la fiesta sigue organizándose en el prado Theresienwiese, el apodo bávaro muy popular de la fiesta es Wiesn.
1810. Azúcar. En Francia se experimentaba para obtener azúcar por otros medios que no fuera de la caña. En primer lugar se experimentó con la uva y un tal Proust consiguió fabricar un pan de azúcar de uva por lo que el 5 de julio de 1810 fue recompensado por el imperio napoleónico con 100.000 francos, dinero que se invirtió en hacer fábricas, las cuales tuvieron que cerrar al poco tiempo por el nuevo y definitivo invento, el azúcar de remolacha.
1810. Envase de hojalata. Fue un invento de un inglés llamado Peter Durand, el cual lo patentó Este año.
1810. Los cocineros de toda Francia, tras ser pasados por la guillotina los reyes y nobles a los que servían, montaron sus restaurantes en París que, en 1810, superaban la cifra de dos mil. La Revolución francesa tuvo sus consecuencias gastronómicas en el mundo entero.
1811. Azúcar de Remolacha. El 2 de enero de 1811 Benjamín Delessert presentaba al ministro francés Chaptal el preciado azúcar. Este hombre, al parecer un usurpador se arrogaba el invento de esta obtención dejando de lado a los que verdaderamente lo habían invitado y sobre todo a un obrero de su fábrica, un tal Queruel, que fue el que le dedicó 4 años de su vida para encontrar el refinamiento. Tal fue el impacto que causó el descubrimiento que el mismo Napoleón al probarlo se quitó la Legión de Honor de su pechera y se la entregó a Delessert.
1811. La compañía inglesa Donkin & Hall producen en Bermondsey, Londres, por primera vez alimentos enlatados para ser comercializados.
1812. Botellas de vidrio de las dimensiones y formas de nuestros días comienzan a ser utilizadas como envase para vino. Este adelanto en la producción, descubre el hecho que el vino embotellado y tapado herméticamente mejora notablemente.

1813. Carême. Es propietario de una famosa confitería en Paris, situada en la rue de la Paix, llega a organizar una muy completa biblioteca especializada en gastronomía.
1814. Carême. Los ejércitos de la alianza antinapoleónica se instalan en París, y Carême entra al servicio del zar de Rusia Alejandro I, hasta que este parte de París. Pero en 1815, con el regreso de Napoleón y la derrota de Waterloo, hay una nueva invasión aliada, y nuevamente tenemos a Carême al servicio de Alejandro I.
1814. Se publica el clásico libro de gastronomía “L’art Du Cuisinier”, su autor señor Beauvilliers, resume en la obra las experiencias de muchos años en el restaurante “La Grand Taverne”.
1816. Carême parte a Inglaterra, para dirigir las cocinas del príncipe de Gales, a la sazón regente de Inglaterra, y que reinaría posteriormente con el nombre de Jorge IV. En 1817 retorna a Francia.
1817. Libro. Se publica en Alemania el famoso libro “Compendio Teórico y Practico del Arte Culinario” su autor F.G. Zenker.
1818. Antonio Carême va a Viena, para servir a Lord Steward, embajador británico en la corte austriaca. En 1819 se traslada a San Petersburgo, para solicitar el puesto de jefe de cocina en la corte rusa, pero el zar está ausente, y lo que observa Carême en las cocinas de palacio no le convence, por lo que regresa a Francia.
1819. Grimod de la Reynière. Vende la casa paterna de los Campos Elíseos, en Paris y adquiere un viejo castillo en Villiers-sur-Orge, según sus extravagantes ideas lo manda acondicionar para poder hacer innumerables bromas a sus visitantes mientras les ofrecía refinados banquetes. Sus amigos aburridos de que les tomen el pelo lo comienzan a abandonar. Durante los últimos años de su vida no tuvo muchos amigos.
1820. A las cinco en punto. El inicio de la costumbre inglesa de la taza de té a las cinco de la tarde, se le atribuye a la Duquesa de Ana de Bedford, sus amistades encontraron muy agradable y oportuna la nueva costumbre que se desarrollo muy rápidamente.
1820. Carême. De nuevo en París, entra al servicio de la princesa de Bragation , pero recibe un ofrecimiento de Lord Steward para que retome la dirección de sus cocinas en Viena y, con la aquiescencia de la princesa, acepta la oferta. Permanece en su servicio hasta que el embajador regresa a Londres en 1820. Carême renuncia a acompañarle y prefiere volver a París, donde entra al servicio de Lord Stairs. En 1821 es contratado por el príncipe Sterhazy, embajador austriaco en París, a cuyo servicio permaneció hasta 1823, fecha en la que pasa a trabajar para el barón Rostchild, hasta 1829, cuando se retira y da por terminada su carrera, dedicándose de lleno a su obra literaria hasta su muerte en 1833.
1820. Conservas. El español José Colin, montó una fábrica en Nantes y se dedicó a producir y envasar sardinas fritas y luego conservadas en aceite, llegando a tener una producción de más de 10.000 botes al día, de ahí el dicho, hasta muy entrado el siglo XX, de envasados al estilo de Nantes. La fábrica de Nantes fue convertida en museo por la casa Amieux pero fue destruida en 1943 en un bombardeo aéreo de la II Guerra Mundial.
1820. Gorro de Chef. Es en este año cuando los chefs comienzan a utilizar el sombrero blanco llamado La Toque Blanche, el cual era una versión blanca de los sombreros de los monjes ortodoxos griegos.
1822. Café. Louis Bernard Rabaut, en Europa experimenta nuevas formas de preparar el café, prueba haciendo pasar una mezcla de agua caliente y vapor en café recién tostado y molido, se está descubriendo el moderno café express.
1822. Libros. Se publica la notable obra El Espíritu de la Gastronomía de José Koenig cocinero del verdadero autor, Carlos Federico de Rumohr. Donde se dice entre otros aforismos “Si alguien desea dedicarse al arte culinario debe acostumbrarse con tiempo al orden, a la limpieza y a la puntualidad".
1823. Domenico Scina, filosofo y escritor italiano, natural de Siracusa, publica una excelente obra donde comenta la obra del poeta griego Arquestrato, 440 (AC). Hedypatheia, “el bien comer”, fuente de conocimientos gastronómicos de la época griega clásica. Arquestrato aconseja una cocina muy natural, poco sazonada, la mayoría de los versos aluden al pescado, cosa lógica ya que los griegos fueron grandes navegantes. Son excelentes sus recetas de pan y hay un muy especial asado de liebre, en general las recetas, en contenido y técnica, son muy parecidas a las modernas.
1824. Whisky. Los británicos reglamentan la producción de whisky con el fin de controlar la calidad. Existen dos tipos, los “Highlands” de las tierras altas, que es un whisky de malta – cebada humedecida y dejada germinar brevemente, secada al humo de la turba, un combustible Fósil; y el de las destilerías de las tierras bajas denominado “Lowlands”, que es una bebida más sencilla basándose en grano.
1825 – 1858. Libros. Alexis Soyer gana renombre profesional en el mundo culinario. Escribió el libro “Gastonomic Regeneration” e introdujo la cocina al vapor en el Reform Club de Londres, en 1840. Es el único chef que se cita en el Dictionary Of National Biography de Inglaterra.
1825. Copas. Empiezan a producirse recipientes de cristal (copas y vasos) de forma masiva, con la invención de una máquina. Antes, los vasos y copas tenían que ser moldeados a mano, por lo que eran muy caros y apenas se utilizaban. El uso de recipientes de cristal se popularizó al mismo tiempo que la preferencia por las cervezas más pálidas y transparentes.
1825. Gas. Primera mención del horno de gas en las publicaciones de la época.
1825. Libros. Se publica el libro “Fisiología del Gusto”, su autor A Brillart-Savarin (1755-1826), pretende sentar las bases teóricas de la Gastronomía con el objeto de “situarla en el lugar que le correspondía entre las ciencias”. Este libro con el tiempo se convirtió en uno de los clásicos de la Gastronomía Mundial.
1827. Libros. Se publica en Alemania el excelente libro de cocina “Los Secretos de Comus” su autor F.G. Zenker.
1830. Alexis Soyer. Cuando era un joven cocinero en el Ministerio de Asuntos Exteriores estallo la Revolución de 1830, el pueblo enfurecido asalto el palacio y llego a las cocinas y empezó a destrozar el mobiliario, Soyer al notar la gravedad del peligro para su vida esgrimió una olla y un cucharón y con ese tambor improvisado comenzó a cantar La Marsellesa, a los pocos instantes los revolucionarios lo adoptaron como símbolo y lo llevaron en hombros por las calles en triunfal paseo.
1831. Charles Darwin, Una expedición científica se apresta a dar la vuelta al mundo a bordo del navío “Beagle”. La plaza naturalista la cubren con Charles Darwin, estuvo en las costas de Brasil, Chile, Perú, Ecuador, y Nueva Zelanda, para regresar a Inglaterra en octubre de 1836. Esta expedición presta un valioso aporte al desarrollo de la naturaleza, base para la construcción de la teoría sobre el origen de las especies de Darwin.
1832. Carlos Federico de Rumohr, publica la segunda edición de su obra cumbre Espíritu del Arte Culinario. El autor explica que su obra es “un verdadero libro de cocina y no un simple libro sobre temas culinarios”. La obra esta dividida en tres capítulos. El Primero: Elementos del arte culinario y alimentos animales. Segundo: Alimentos vegetales y especies de plantas. Tercero: El arte de comer. Es un libro que explica y comenta las técnicas de cocción, la fritura, el asado y los acompañamientos naturales en cada ocasión. Los críticos modernos, consideran la obra de Rumohr más rigurosa que la de Brillat-Savarin.
1833 - 11 de Enero. Antonio Carême, un cocinero y amigo del gran chef de Reyes, le lleva a su lecho de enfermo un plato de albóndigas de lenguado, al comentar su preparación, le dice están excelentemente preparadas, pero mal sazonadas. Tampoco la salsa esta bien ligada, mira la próxima vez deberías...... y cuando se aprestaba a demostrar con las manos el movimiento que debería emplear en su preparación, la debilidad de su enfermedad pudo mas y le impidió terminar su consejo, había llegado al limite de su vida, y así falleció uno de los mas famosos chef de todos los tiempos.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Anthony Bourdain visitó Bariloche

En el Refugio Berghof grabaron con la chef local Leticia Garcia preparando fondue, tablas de ahumados, cerveza artesanal y platos regionales.

En el hogar de Araceli de Goye probaron chocolate casero y en el Centro Cívico completaron las imágenes para la edición final del programa que se estima será puesto en el aire en el segundo semestre en los Estados Unidos.

Anthony Bourdain, una mega estrella en el mundo, comenzó su relación con los medios escribiendo sobre gastronomía en el periódico The New Yorker, y luego sumó la televisión a sus recorridos por el mundo para narrar experiencias de viaje.

“Este no es un programa de cocina sino que trata sobre la gente y la cultura de los lugares que visito, aunque enfocado desde el punto de vista de un cocinero y una perspectiva gastronómica,” afirma Bourdain. “La comida es la forma más rápida y sencilla de acostumbrarse a un nuevo lugar o a una cultura desconocida.

Cuando te sientas con la gente y pruebas su comida, el mundo se te abre de una forma poco habitual. La gastronomía es, después de todo, lo que mejor puede representar a un país, a una cultura, a una determinada región o a la personalidad de alguien.”

Nacido en la Ciudad de Nueva York, Anthony Bourdain realizó estudios en el Vassar College y se graduó del Culinary Institute of America. Sus revelaciones acerca de los restaurantes neoyorkinos recogidas en Don’t Eat Before Reading This fueron publicadas en The New Yorker en 1999 y llamaron mucho la atención tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido.

Posteriormente, Bourdain publicó su libro A Cook’s Tour en diciembre de 2001 como complemento de la serie televisiva Discovery Travel & Living que lo presenta viajando alrededor del mundo en una gira culinaria poco convencional.